La avaricia rompe el saco
viernes, 23 de enero de 2015 7:53 By Augusto Socìas
El dicho popular
contenido en el
título precitado parece tener cada vez mayor número de seguidores
dispuestos a
perder la dignidad, si es que saben lo que es eso, por pretender a como
dé lugar el enriquecimiento ilícito olvidando que también es posible
el
lucro con el sudor de su frente para no caer en el precipicio de la
indignidad.
Las consecuencias y habladurías por
lo ilícito parecerían importar poco en casos comprobados tras el dictamen final
de la justicia que lleva tras las rejas a los inculpados, donde les sobra el
tiempo para recapitular.
Sin embargo, al concluir la pena
usualmente algunos siguen el mismo sendero. Esto es preocupante cuando tienen hijos inocentes que
se convierten en motivo de burla de sus amiguitos, mofa que jamás debe producirse ni para el inculpado
ni para el inocente.
Se trata de seres humanos que
probablemente necesitan consejería y opciones para que cambien de rumbo. Nadie
es perfecto y al margen de lo que se haga, lo fundamental es el cambio positivo que pueda lograr en ese
sujeto para sigas un nuevo rumbo.
Eso implica que hoy más que nunca
se precisa la orientación de la niñez en el hogar y la escuela para que se
forme el hombre y la mujer digna que merece todo país.
Lo anterior no implica que se
trate de un santo o una santa, no. Los santos, según dicen, están en el cielo y
asumo que esto precisa una devoción
espiritual al 100% positiva, contemplativa.
De lo que se trata es que las
personas no vuelvan a delinquir ni arrastren con ellos a otras personas y a sus
hijos. Los padres no siempre pueden ser tan indulgentes para lograr un buen resultado de sus vástagos.
¿Es malo ser
rico?
Mentiría si dijera que es bueno o que es malo. Simplemente SUPONGO que no porque abundan los que desean tener ese statu
económico aunque le arranquen la cabeza
en lo que canta un gallo si no andan con
una fuerte custodia.
Si he oído, de personas creíbles, de individuos que
son ricos con el sudor de su frente. Gente que trabaja día a día con ahínco
para vivir con holgura. ¡Qué bueno!
Algunas de esas personas que han hecho camino al
andar también enrolan a sus hijos para
que se abran paso en la vida dando seguimiento a sus negocios o creando otros.
Todo eso es bueno y se debe unir al amor familiar.
Si no amas a sus hijos y solo se ama usted, no
tienes nada. Los hijos son la esencia macro de un ser humano, el continuador de
su existencia, el que le da sentido a su vida en esa fusión de amor translúcida
entre madre-hijo, padre-hijo.
En fin, todo el que desee ser
rico que trabaje en ese propósito en buena lid, pero sin caer en la avaricia
que rompe el saco cuando no se valoran las consecuencias de un desatino. La
buena convivencia es lo que le da sentido a un mundo mejor.
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