Le apagan el sonido a la Sonora Ponceña en su concierto de los 60 años
lunes, 26 de mayo de 2014 7:57 By Augusto Socìas
El sonido pesado que caracteriza a la Sonora Ponceña estremeció este
domingo el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot, en Hato Rey, donde la
orquesta revivió sus éxitos en un espectáculo de celebración por sus 60 años de
trayectoria.
Sin embargo, un incidente con la administración del Coliseo fue la nota
discordante al final de la velada. Cuando la orquesta se disponía a regresar a
tarima luego de su falsa salida, el sonido fue apagado porque, supuestamente,
se habían excedido en la hora de uso de las facilidades del recinto.
Segundos después de comenzar a interpretar su éxito Timbalero, el
director musical de la orquesta, Enrique “Papo” Lucca se bajó del piano y
detuvo la música, porque, según dijo, habían instrumentos que no se escuchaban.
Al disculparse con el público, el músico detalló que los técnicos habían
suspendido el sonido debido a que la orquesta sobrepasó la hora de uso del
Coliseo.
El grupo apenas entonó una corta interpretación instrumental, antes de
dar por terminada la velada.
Hasta ese incidente, el evento había transcurrido sin contratiempos.
A pesar de que el conjunto se quedó corto a la hora de llenar la
modalidad pequeña del recinto, nada pudo evitar que la legendaria orquesta
demostrara que todavía le queda mucha salsa por hacer, que su sonoridad los
hace inigualables y que sus temas, dotados de cadencia, provocan que la gente
abandone sus asientos para bailar.
De este modo, la agrupación, por más de tres horas, puso a sudar a
decenas de personas, que aprovecharon la parte posterior a la sección de arena
para sandunguear con sus temas.
El concierto abrió con una proyección de las carátulas de los discos de
la Sonora Ponceña y la interpretación de la canción Jubileo 60, compuesta con
motivo de sus seis décadas, en las voces de Darvel García, Roberto Ortiz, Edwin
Rosas, Daniel Dávila, Manolito Rodríguez y Yolanda Rivera.
Entre los vocalistas y músicos, vestidos con trajes azul claro, el
fundador del conjunto, Enrique Lucca Caraballo o Don Quique, como le llaman
cariñosamente, y su hijo, “Papo” Lucca, se distinguían por sus vestimentas
color rosa guayaba.
Don Quique, quien también lució un sombrero estilo fedora, dirigió el
concierto sentado, siempre moviendo sus brazos a la altura de la cintura, y de
tanto en tanto, contoneando sus hombros.
Tras un sencillo “gracias”, García entonó la melodías Date cuenta y Fiel
trovador, a la que se sumó la voz de Ortiz. El repertorio, compuesto por 24
temas, continuó con Hachero pa' un palo y Yare, interpretadas por Luisito
Carrión, y Fea, vocalizada por Monchito Rivera.
Fue en el clásico Boranda, entonada por Dávila, que Papo abandonó el
piano y tomó el micrófono para avivar al público con algunas improvisaciones.
“Solamente quiero que me oigan para recordar a unas personas que han sido
una escuela para todos nosotros”, manifestó el pianista al son del pegajoso
ritmo.
“La tierra de Borinquen”, cantó en el tono de La Borinqueña. “La tierra
de Ismael Rivera, la tierra de Tito Puente, de Héctor Lavoe... Cuídense que
estoy cantando”, manifestó con humor, mientras era correspondido por los
asistentes con fuertes aplausos.
Después de Tumba mabo, el salsero Héctor “Pichie” Pérez, quien a
principios del año anunció su salida de la Sonora Ponceña, para iniciar su
carrera como solista, subió a la tarima para ejecutar una versión distinta de
La pollera colorá.
“Treinta años estuve con ella (la orquesta). Muchas bendiciones y mucha
salud”, dijo Pérez a Don Quique, mientras exhortaba al público a bailar.
La jornada musical continuó con Chambaleque y Mayeya. En esta última,
los acompañó el renombrado percusionista Roberto Roena.
No obstante, quien se robó los vítores fue Yolanda Rivera, que al hacer
alarde de su aguda y peculiar voz en la canción Hasta que se rompa el cuero, se
quitó su amplia falda blanca, para quedar en un minivestido con el que pudo
ejecutar unos pasos de baile junto a Papo. Asimismo, la vocalista se posó detrás
de los timbales y demostró sus habilidades en el instrumento.
El espectáculo bajó de tono con la ejecución del bolero Paño de
lágrimas, y el posterior reconocimiento a los miembros de la orquesta que
fallecieron.
Durante, el show, el comediante Israel “Shorty” Castro, tuvo dos
intervenciones, en las que arrancó carcajadas de los presentes con chistes
picantes. Fue después de su segunda interacción en tarima que Luis Guillermo
“Luigi” Texidor fue llamado a la tarima para recitar Acere ko y Tiene pimienta,
a lo que el público reaccionó emocionado.
El festejo por los 60 años de la Sonora Ponceña, por otro lado, sirvió
además para que el Senado leyera una proclama, en nombre del legislador Antonio
Faz Alzamora, presidente de la Comisión de Turismo, Cultura, Recreación y
Deportes, y Globalización, en reconocimiento por el aniversario y en
agradecimiento por la gloria que le ha dado al país al colocar el nombre de
Puerto Rico a nivel internacional.
“Se acepta esto con mucha humildad y se lo dedicamos a todos ustedes”,
expresó Papo, luego de que se entregara la proclama a Don Quique.
Fue después de vocalizar entre todos el éxito Sola vaya que el grupo
simuló su salida y regresó a tarima para cantar Timbalero, la cual no
finalizaron, debido al incidente con el sonido.
Minutos después, la orquesta entonó una corta interpretación
instrumental, antes de dar por terminada la velada.
“No se preocupen, les compensaremos esto en la próxima”, indicó el
cantante Darvel García, mientras el público coreaba Fuego en el 23, otro de sus
más populares temas que no llegaron a interpretar. (primerahora.com).

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